Las 12 dudas que más nos llegan de lectores, respondidas sin tecnicismos y actualizadas con la normativa vigente.
Para todos los que estén en estimación directa y emitan facturas, desde el 1 de julio de 2026. Las sociedades ya lo están desde el 1 de enero de 2026. Exenciones principales: contribuyentes en el SII y ciertos supuestos de estimación objetiva (módulos).
No. En la modalidad Veri*factu, el propio software envía cada registro automáticamente al emitir la factura. En la modalidad no verificable, conservas los registros y solo los remites si la AEAT te los requiere.
No. Son sistemas alterables y no cumplen el RD 1007/2023. Usarlos se sanciona con hasta 50.000 € por ejercicio.
No se puede editar ni borrar: debes emitir una factura rectificativa, que queda registrada y enlazada con la original. Cualquier software certificado lo hace en dos clics.
El fabricante debe disponer de una declaración responsable de conformidad con el RSIF. Pídela. Si no te la muestran, descarta el programa.
Las facturas simplificadas emitidas desde sistemas de facturación también deben cumplir los requisitos cuando el emisor está obligado. El tratamiento concreto tiene matices; consúltalo con tu asesor si tu actividad es de mostrador.
No. Sigue presentando el 303, 130 y el resto como siempre. VeriFactu afecta a la herramienta con la que emites y registras facturas, no a tus obligaciones de declaración.
La obligación ya está en vigor. Migra cuanto antes y habla con tu asesor sobre regularización: actuar antes de un requerimiento siempre mejora el escenario.
Sí, si cumple el RSIF y tiene declaración responsable. En la práctica, los programas pensados para el mercado español lo integran mejor (IVA, IRPF, suplidos, formatos AEAT).
No necesariamente. La obligación es sobre el sistema de facturación. Muchos programas modernos integran ambos y puede ser una buena ocasión para unificar.
Desde planes gratuitos limitados hasta ~30 €/mes en gama completa. La mayoría de autónomos y despachos pequeños quedan perfectamente cubiertos entre 8 y 20 €/mes.
Los fabricantes certificados actualizan el software sin que tengas que hacer nada — esa es precisamente una de las ventajas frente a soluciones caseras.
¿No encuentras tu duda? Empieza por la guía pilar de VeriFactu o la comparativa de software.